La decisión del Concejo

12 concejales brueristas decidieron que la gente de Villa Elisa debe sufrir la “Bajadita” de Bruera

Por Teódulo Domínguez INFU Villa Elisa:
Confieso que fui a cubrir al Concejo Deliberante con la gran curiosidad de ver cuál sería la cintura de los ediles brueristas, para negar que un brazo menor de la autopista Buenos Aires-La Plata, no es una amenaza de muerte para los pobladores de Villa Elisa central.Me interesaba ver cómo, gente que dice representar los intereses de la familia platense y supera los 30 años de edad, aceptaban el reto de analizar una de las cuestiones más disparatada que se le puede ocurrir a un mandatario: habilitar una bajada contra natura. Cómo es utilizar un pasaje apenas transitado en tiempos normales, -la R19 provincial-, y convertirlo de la noche a la mañana en una vía para más de 2000 vehículos extras cuyos conductores provienen de ciudades vecinas en su tránsito hacia Buenos Aires y regreso. Agreguemos que a esta primera parte del disparate, el visionario le agregó la idea de cruzar el emparrillado de una vía férrea federal con convoyes cada 20 minutos, de ida y vuelta, y luego hacer avanzar la retenida columna de coches detrás de la barrera por el medio del pueblo, es decir, unos 2000 coches por día.
Para lograr esta genialidad de la ingeniería vial moderna, el abogado Pablo Bruera, ordenó la estrategia de llenar las angostas calles del pueblo con semáforos y lomos de burro. A los incautos transgresores del pueblo, Bruera les envió la caballería de Control Urbano, con el fin de disciplinar el mismo tránsito que Bruera está agrediendo y hacerle la boleta a los no se han enterado que Bruera los está “beneficiando” con el “progreso que merece la gente”.El alma mater de este tragicómico disparate, con esta obra magna del gusto y la discreción, se tiró al agua sin saber nadar y en este momento se está ahogando en defensa propia, junto con su fabulosa troupe de “tanques pensantes”.Detrás de él se encuentra su gabinete “universitario”, el delegado “a dedo” de Villa Elisa, Gustavo Luzardo, los 12 concejales que el miércoles 25 de marzo lo apoyaron con su voto, y unos pocos personajes de Villa Elisa que Pablo Bruera transforma en 600 encuestados a favor y 5000 firmantes de un petitorio que nadie ha visto. Un mago del cálculo logarítmico, el intendente municipal de La PlataEl macaneo bruerista subestima a los jardines de infantesComo se ve, Bruera no ahorra esfuerzos a la hora de macanear para ocultar algo muy gordo que tiene que ver con el ministro De Vido y la empresa Coviares, cuyo objetivo -se sabe-, es lograr que el Poder Ejecutivo le conceda el aumento del peaje que, todavía, no fue resuelto en el Congreso Nacional, en la gestión obligada de la Uniren, estatal, luego de una audiencia pública que hace un año y medio se desarrolló en La Plata.En esa audiencia más de 40 oradores le dijeron a la Uniren y a Coviares “si no hay bajada en Villa Elisa, no hay aumento de peaje”.
Dos directos beneficiarios, con apoyo palaciego
Para apoyar la posición de los vecinos que exigen el cierre de la "bajadita", ya mismo, hablaron varios concejales: Gonzalo Atanasof, Oscar Negrelli, José Arteaga, Oscar Vaudagna.Todos coincidieron en que, dadas las circunstancias, no queda otra salida que “clausurar la bajada de Bruera” y que “Coviares haga la bajada contratada sobre Centenario y frente al parque ecológico”.Tal vez el orador más incisivo y obstinado haya sido Oscar Negrelli, quien denunció en el recinto que “hay dos directos beneficiarios en este asunto” y son “Coviares y Julio De Vido”Como se aguardaba con ansiedad la palabra el bloque bruerista, el mismo Negrelli los desafió: “Son ustedes, los oficialistas, los que deben dar la solución; tomen conciencia; otra vez Coviares se está riendo de la gente”.La mudez no siempre es una obra de arte y dar la cara no viene mal de vez en cuandoAquí ocurrió un click de impotencia que congeló a los 12 concejales de Bruera. La gente, en el recinto y en la barra, los miraba para ver quién tomaba la iniciativa y defendía la posición oficial. Se produjo un cavernoso silencio como si estuvieran rindiendo homenaje a alguien –tal vez a la bajada-, en un larguísimo minuto de silencio. Hubo varias fintas verbales entre la presidenta del bloque peronista oficial, Susana Gordillo, y el edil del Ari, Oscar Negrelli. A falta de argumentos para defender lo indefendible sin deslustrar el “prestigio” del jefe, Susana Gordillo trastabilló, avanzó dos pasos y respondió con un quejoso reproche galimático que no agregó nada positivo al debate. Para agravar la situación de la bancada oficial, Negrelli pidió “voto nominal”, es decir, dando el nombre cada votante en el momento de su voto. Fue como exigirle a los gubernamentales que se bajaran la careta y dieran la cara.Por este pedido, el presidente del Concejo, Javier Pacharotti, debió hacer votar en forma nominal. Manual de cómo se hacer violación estatal y seguir siendo virgenDe esta manera, luego de conocerse el resultado, -ganó Bruera y su bancada 12 contra 10 de los defensores de los asambleístas- la barra tuvo la prueba escrita y pública de quiénes respaldan al intendente en este disparate que amenaza cada minuto con lastimar, gratuitamente, la valiosa vida de la gente de Villa Elisa centro.Todo el proceso fue seguido desde la barra por ciudadanos de Villa Elisa –no sumaban más de una docena-, y cada voto “negativo” de los peronistas oficialistas, era respondido con fuertes expresiones de bronca y censura. En varias ocasiones el presidente hizo sonar la campanilla para exigir “orden en la sala”.En realidad, los ediles oficialistas, estaban ejerciendo un lamentable protagonismo de violencia. Es violencia votar a favor del riesgo de vida y del sufrimiento y en contra de los derechos de la gente, de sus costumbres y contra la seguridad personal.Los 12 que votaron a favor de Bruera, fueron acusados por la barra de votar a favor de Coviares. Si es cierto, fue otro miserable acto de violencia.

El debate terminó alrededor de las 10 de la noche.Es interesante informar a la gente de Villa Elisa, el nombre de los concejales que juraron aquello de “que Dios y la Patria me lo demanden” y que en el Concejo los traicionaron de la forma más puerca que puede afectar a un ser humano: auspiciar el riesgo de muerte “Los 12 del patíbulo”, los que le siguen jodiendo la vida a la buena gente de Villa Elisa, sus enemigos declarados, con nombre y apellido son:El profesor Javier Pacharotti, Gabriel Céspedes, Cristian Vicent, Sabrina Rodríguez, Ariel Fabián Lugli, Lorena Riesgo, Teresa Razzari, Silvana Soria, María Fernanda Moggia, Susana Gordillo, Enrique Caparelli y Juan Lotúmolo.